Al fin me has encontrado, al fin alcanzaste mi vida, al fin volveré a estar en la gloria. No temo a tu presencia, pero me aterra que me niegues tus miradas.
Isabella
Mi cerebro me dice que tengo que salir de aquí, buscar ayuda, pero mis pies no se atreven a dar un paso. Trago saliva para deshacer el nudo en mi garganta, pero el miedo paraliza cualquiera de mis otros movimientos. Siento la boca seca y mi grado de ebriedad disminuye al tiempo que mi ritmo cardiaco aumenta. Me siento como en una d