Luna
El helicóptero descendió sobre un claro rodeado de pinos. Desde mi asiento, contemplaba el paisaje montañoso que se extendía hasta donde alcanzaba la vista. Leonardo no me había dicho exactamente a dónde íbamos, solo que necesitaba "espacio para pensar" y que yo debía acompañarlo.
—Bienvenida a mi refugio —dijo mientras las aspas reducían su velocidad—. Aquí vengo cuando necesito alejarme de todo.
Bajamos y el aire frío de la montaña me golpeó el rostro. Respiré profundamente, llenando mis