—¿Entonces no podemos regresar al Reino de modo incógnito? —preguntó Zagan.
—No, al menos que quieras que te masacren inmediatamente —respondió Mammón—, no creo que estén muy contentos con ustedes después del pequeño regadero que dejaron.
Zepar lanzó una roca tan lejos que está chocó con un cartel abandonado derrumbándolo.
—No fue nada difícil acabar con ellos, creí que íbamos a luchar con un Rey, pero eran un grupo de ancianos inútiles —Zepar se volteo a mirar al nuevo cuerpo del hechicero le