Belial miró su habitación, era lo mismo y a la vez era tan distinto. El día de ayer era un ser y hoy era otro, su mente cada vez se acentuaba más, volviendo a hacer lo que era, pero a la vez seguía siendo el mismo Belial que conocían las personas de esa casa.
Por un momento pensó que iba a hacer difícil interpretar al Belial inocente antes de que su recuerdos volvieran, pero delante de su falsa familia fue muy fácil. Fue casi como respirar.
Tenía que irse con cuidado, Angel le había contado des