—No los llames…
El celular de Noel voló de sus manos.
Noel se volteó para ver a Bael, este sintió lástima al ver el estado del otro joven. Noel tenía la cara arañada intentando regenerarse y su ropa hecha girones. Se había hecho daño a sí mismo para lidiar con su dolor.
—¿Sabes cómo esta ella? —pregunto desesperado—, ¿Dónde está?
—No está mejor que tú y si se dónde está —Bael le ayudó a levantarse—, pero no te preocupes ahora por eso, los dos necesitan espacio. Necesitas calmarte, ella no puede