Estefan se enfurruño esperando en la oficina de Jeremy. Este casi lanza un grito cuando entró y se asustó al verlo ahí sentado.
—Las personas normales agendan citas ¿sabes? —lo reprendió Jeremy.
—Los Hoffman estamos por encima de la norma social.
—No de una manera positiva —Jeremy se sacó su bata y se sentó en su escritorio—, lo que sucede es que la gente pasa por alto sus majaderías por miedo a ser asesinados en una explosión de ira.
—Tu nunca nos has temido.
—Cuando tienes una esposa como la