Jessy casi se cae de la impresión, ese lugar era enorme. Siempre soñó en darle una mejor vida a su hijo. Vivir en una casa más grande de la que vivía. Donde nada le faltara. A veces fantaseaba con una cocina más espaciosa porque le encantaba cocinar y un horno para hacer ricas galletas como el que tenía Kaya. Aunque casi nunca pudo costearse los ingredientes de los postres.
Ahora Bael estaba con una gran sonrisa diciéndole que esa enorme mansión que tenía su propia piscina y un jardín enorme co