—Esto no está bien —Estefan miraba a Gunnar como si este fuera a transformarse en algún tipo de criatura que los atacaría sin motivo—, sigo pensando que estamos incursionándonos en un territorio que no nos compete.
—Es el poder que la diosa luna le brindó a Liam por alguna razón —le defendió Theo—, no creo que sea un lobo dorado y que la diosa luna le haya bendecido por nada.
—Que tengas un arma de fuego, no significa que puedas ir por ahí disparándole a todo el mundo —gruño Estefan aun mirando