—Es increíble tenerte enfrente mío —dijo Auguste—, es como si un fantasma se hiciera presente.
Jessy miró cohibida a Auguste.
Frente a ellos estaba Liana ayudando a armar un rompecabezas de más de mil piezas a Dantalian en la nueva habitación del niño.
—Tengo que mostrarte algo —Auguste le sonrió con tristeza en los ojos—, quiero llevarte a tu habitación.
—Puedo dormir con Dantalian —respondió Jessy.
—Deja que disfrute esto —replicó Auguste—, ven Jessy…
Jessy siguió a Auguste con la ansiedad en