59. LOS CELOS DE ISIS
Después de salir del cuarto de mis padres, me dirijo al despacho. Me siento feliz, sonrío sin darme cuenta. Al acercarme, escucho varias voces en el despacho. Dos son de mujeres, cosa que no me agrada. Toco la puerta y escucho una invitación.
— Adelante.
Me introduzco y me quedo mirando a dos hermosas chicas, paradas delante del escritorio de Jacking. Enseguida me doy cuenta de que una de ellas se lo come con los ojos y está vestida muy provocativamente. La miro, detallándola. Escucho en mi cab