Mundo ficciónIniciar sesiónJacking abrió la puerta y me dejó pasar primero, quedándose de pie en el marco, como si se tratara de un guardián silencioso. Al entrar, vi a mi madre sentada junto a la ventana, con el cabello recogido en una trenza que le caía por un hombro. Su piel parecía más luminosa, más sana, y su sonrisa era tan cálida como siempre.
—¡Hija! —dijo, levantándose inmediatamente para abrazarme.—Mam&aac






