187. YA NACIERON TODOS
Teka parecía no cansarse; se levantó dejando a su hija feliz con su esposo, mientras se dirigía hacia donde el doctor Aha realizaba la cesárea del brujo-ángel Alexis.
—¡Aha, termina con Alex! —ordenó de inmediato—. Paul, ayuda a tu mate a cicatrizar. No mires a tu bebé así, es un cachorro de lobo con alas de ángel, no se asusten. Muy pronto esconderá esas alitas. ¡Vamos, muévete!
Lo que antes eran murmullos emocionados por el nacimiento del pequeño espíritu de león ahora se llenaba con una