Mundo ficciónIniciar sesiónSu rugido es ensordecedor, y el peso aplastante de sus palabras me deja sin aliento.
—¡Isis, cállate, o papá nos va a matar! —Ast, temblando en mi cabeza, grita con pánico. Estoy tan aterrada como ella, incapaz de reaccionar. Él sigue gritándome, transformado completamente en su bestia. Sus colmillos brillan, sus ojos rojos resplandecen como brazas candentes y su inmensa figura lo domina todo. Mis piernas no dejan de






