Mundo ficciónIniciar sesiónAmbos nos concentramos y pudimos escuchar un débil latido en mi vientre. Estoy muy emocionado y lloro de felicidad. Todavía no puedo creer que esto esté sucediendo.
—¡Lo escuchamos, lo escuchamos! —gritamos felices. —Paul, pon la mano en su vientre y concéntrate en sentir a tu lobo. Transmítele energías. Sentirás una pequeña corriente regresar a ti —explica con seriedad el Alfa.  






