54. EL FESTIVAL DE LAS FLORES
Luego se puso un pantalón azul oscuro, unas botas carmelitas que hacían juego con su chaqueta del mismo color. Se maquilló un poco para borrar las ojeras que tenía y salió de la casa, para encontrarse con Jacking recostado en su camioneta; se veía extremadamente sexy.
El alfa sintió cómo la mirada de la humana lo inspeccionaba con curiosidad y admiración, mientras él fingía revisar algo en su agenda.