Mundo de ficçãoIniciar sessãoAst gruñó furiosa en el interior de Isis, haciendo que liberara electricidad de su cabello. Con un profundo suspiro, controló los inmensos poderes que le había otorgado ser la Luna Suprema y trató de hablar con calma:
— Isis, si no le hubiera prometido a Mat que no te lo diría, ¡no estaríamos en esta charla! ¡Eres frustrante! —exclamó, la impaciencia brotando de su voz. Esa última frase de s






