CAPÍTULO 43. UN HOMBRE DIGNO DE CONFIANZA
Santa Mónica, California.
Estacionó su auto y salió con Ivy entre sus brazos, al haberse quedado dormida durante el viaje, después de haber cantado el tema del elefante y quedarse en: 100 elefantes se columpiaban… y haber perdido la cuenta.
Abrió la puerta de su apartamento y enseguida, encendió el aire acondicionado, su pecho dolió al recordar que la última vez, que había estado ahí fue para proponerle a Camila que se mudaran a su casa. Su mirada se rozó.
Al recostar a Ivy, de inmediato abri