CAPÍTULO 30 — Bajo la tierra
La cena transcurría tranquila, Isabella miraba a Gabriel desde el otro extremo de la mesa; él hablaba con serenidad, como si la tensión de los últimos días se hubiera disipado. Pero en su mente seguían rondando las palabras de Camila.
Dejó el tenedor a un lado y tomó un sorbo de vino antes de atreverse a preguntar:
— Gabriel, ¿es cierto lo que me dijo Camila? —preguntó con tono suave, pero con una sombra de curiosidad en la voz—. ¿Que van a retomar el proyecto en el