Camila comprendió de la peor manera que la obsesión que el alfa León sentía por ella iba mucho más allá de un simple capricho. Entendió también que él no dejaría de buscarla con facilidad. Había llegado demasiado lejos como para rendirse de un momento a otro.
Por eso tomó precauciones.
Solicitó a la universidad continuar todas sus clases de manera virtual y evitó cualquier lugar donde existiera la mínima posibilidad de encontrárselo.
No se equivocó.
Días después algunos compañeros le avisaron q