-Ha perdido algo de sangre pero la herida no es muy profunda...- sentí un punto de dolor taladrarme la cabeza. Dolía mucho pero mientras ese dolor inrrumpía a través de la oscuridad, otros muchos más fuertes acudían a distintas partes de mi cuerpo, reteniendome.
Una brillante luz blanca se abrió paso entre las tinieblas, tan intensa, que incluso a la distancia que había de por medio, comenzaba a cegarme pero eso no borraba ni por atisbo la desesperación que sentía por salir de ese extraño y at