Mundo ficciónIniciar sesiónA medio vestir, abandoné la recámara acomodándome el pantalón de chándal. El llamado urgente de Isabela hizo que bajara las escaleras de tres en tres.
Frente a la cocina, Lucía estaba ovillada en el suelo. Se presionaba las sienes. Respiraba mal, con sibilancias. Estaba teniendo una crisis; de las peores. Isa la sostenía intentando calmarla.
—¿Qué ocurrió?







