Capítulo 34

—Mi placa no tiene nada que ver. Estoy aquí ayudando a mi prometida a retirar sus pertenencias.

Nicolás soltó una risa, carente de humor.

—Prometida —repitió—. Vaya título… teniendo en cuenta que lo único que hace usted es cogerse a la mujer de otro. En cualquier caso, Isabela es quien debía estar aquí. Es su responsabilidad, no la de su amante de turno.

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP