El taller estaba envuelto en una atmósfera pesada, donde el único sonido provenía de las herramientas de Caleb mientras trabajaba en el candado. Cada golpe resonaba con un eco inquietante, amplificando la tensión en el aire. Asteria permanecía sentada con el cachorro en su regazo, observando la caja con una mezcla de ansiedad y esperanza. Evander y Lysandra se posicionaron cerca, atentos y listos para enfrentar lo que fuera que estuviera escondido dentro.
Finalmente, el candado cedió con un cha