El amanecer llegó con un frío que calaba los huesos, pero el cielo despejado prometía un día sin tormentas. El grupo se movió rápidamente para prepararse, desmontando el campamento improvisado y guardando las pocas cosas que habían sacado del auto. Asteria se encargó de asegurar al cachorro en su pequeña manta, mientras Lysandra supervisaba cada movimiento, su aguda mirada registrando cualquier posible amenaza.
Evander revisó el mapa una vez más, comparándolo con el GPS del auto para asegurar