Félix caminaba con paso apresurado hacia los vestidores.
Quería cambiarse antes de unirse a la comida familiar que habían planeado.
Las niñas reían en el exterior junto a sus abuelos, y la expectativa de una tarde tranquila lo mantenía animado.
Sin embargo, su camino fue interrumpido por una figura que emergió como una sombra de su pasado: Fedora.
Ella lo esperaba recargada en la pared, con los brazos cruzados, y esa mirada de fuego que solía desarmarlo años atrás.
—¿Por qué la besaste? —pregunt