Noah estaba furioso. Muy, muy furioso, tan furioso como hace mucho no estaba.
Al principio, su plan de frustrar y arruinar la cita de su ex esposa con su amigo enfermero de quinta le estaba resultando todo a la perfección.
Distraía a Areliz con el fantasma de su presencia, con pequeños detalle que le recordaran a él o indicios de que estaba cerca del lugar donde ella estaba, pero siempre sin dejar que lo viera ni por un solo instante, solo generando la ilusión de estar ahí para que ella no d