—La jueza es de fiar —afirmó el matrimonio de abogados en frente de Noah, que los miró muy seriamente.
—¿Están cien por ciento seguros?
—Sí, señor, la investigamos meticulosamente, es una persona de fuertes principios que ya ha denunciado casos de corrupción y cuando la pusimos a prueba con un chivo expiatorio pareció bastante indignada y amenazó a nuestro espía con demandarlo. Parece nuestra mejor opción.
—Bien. —Noah tomó aire—. Entonces empiecen con todo. Presenten la orden de captura para