Noah la consoló un largo rato, antes de sacar su celular y mirar con preocupación que Fabia estaba preguntando por Areliz, preocupada de que no volviera a casa ya que Nick no dejaba de preguntar por ella.
—Lizzy… necesitas volver a casa… nuestro hijo está preocupado por ti y no deja de preguntar por ti.
Ella se apartó y se secó las lágrimas con dificultad, tomando aire y luchando por calmar su llanto y su dolor.
—Tienes razón, debo… debo volver a casa. —Tomó aire otra vez—. Gracias por… acom