Noah fue a ver a su padre Nelson Cobain en compañía de Areliz, de Teo y de sus abogados, dispuesto a hablar con él de frente y sin miedo.
Entraron a su celda, viendo a los abogados de Nelson y varios policías en las esquinas.
—Ah, hijo… —Nelson Cobain sonrió como si nada pasara.
Se veía bastante digno y opulento incluso a pesar de llevar ya varias semanas en la cárcel. Aun así, Noah notaba una sombra de desprecio en su mirada, y eso solo lo hacía sentir más ansioso respecto a lo que harían