—Buenos días… —escucho un murmullo suave y profundo cerca de mi oído.
Me despierto lentamente, sintiéndome plena, inusualmente llena de vida. Algo en mi interior ha cambiado, una grieta que se ha sellado tras la noche que compartimos, aunque no alcanzo a comprender qué es exactamente. No me importa demasiado profundizar en ello porque me siento demasiado feliz y ligera como para querer pensar con claridad.
—Buenos días —respondo con pereza, estirándome bajo las sábanas y girando mi cuerpo bocar