Llegó la mañana, pero Bella no había dormido. Un fuerte dolor de cabeza latía detrás de sus ojos. Había pasado toda la noche cuidando a Zara, quien ahora parecía mucho mejor. Pero una cosa estaba clara: Bella ya había tomado su decisión.
Empacó su maleta, levantó a Zara con cuidado y la llevó escaleras abajo.
Lucian estaba sentado en la sala de estar. Levantó la vista cuando ella bajó la maleta por los escalones.
-¿Qué estás haciendo? -preguntó.
-Me voy. Se acabó este trato, y me llevo a