Tres meses pasaron demasiado rápido y Bella estaba completamente enamorada de Lucian. Ahora estaban legalmente casados.
Esa primera noche como marido y mujer yacían enredados en los brazos del otro.
-El sacerdote hizo una pregunta tan extraña -murmuró Bella con sueño-. Sobre quién moriría primero... Preferiría que muriéramos el mismo día. ¿No estás de acuerdo?
Lucian sonrió.
-Yo preferiría morir antes que tú.
Bella frunció el ceño y levantó ligeramente la cabeza.
-No digas eso. Sé que algún día