En el momento en que Bella y Lucian entraron al salón, la sala quedó en un silencio atónito. "Impresionante" se quedaba corto. Bella resplandecía, Lucian estaba devastadoramente guapo.
Palabras como etérea, impresionante, angelical flotaron en el aire. Sus atuendos blancos a juego eran impecables, tan deslumbrantes que robaban el aliento de todos.
Dos reporteros verificados se acercaron a ellos.
-Increíble, las estrellas de la noche por fin han llegado -dijo el reportero con entusiasmo-. Señora