Bella no perdió ni un segundo. Le entregó a Zara a Margaret y se subió a un taxi directo al hospital.
Maria ya estaba allí. En cuanto Bella la vio, corrió hacia ella.
-¿Qué pasó? ¿Quién la puso en este estado? -preguntó Bella sin aliento.
-Según lo que Edwin le contó a mi marido -dijo Maria en voz baja-, ella estaba limpiando las escaleras y resbaló con agua.
Bella frunció el ceño.
-¿Cómo iba a estar limpiando si está embarazada?
Maria negó con la cabeza.
-No sé por qué lo hacía. Tendremos que