-No hay tasa de supervivencia para un cáncer en ese estadio -dijo Margaret en voz baja.
-Una vez me internaron en el hospital cuando me enfermé. Fue entonces cuando escuché a los médicos hablar de un caso raro, el único en toda la sala. Una mujer embarazada que necesitaba una cesárea de emergencia mientras luchaba contra un cáncer avanzado.
Margaret hizo una pausa, con la voz cargada.
-La vi en una silla de ruedas. Su rostro estaba seco y hundido, irreconocible. Parecía que ya se había ido a me