El despacho del abogado era neutro, blanco, ordenado. Con un aire demasiado impersonal para algo que estaba terminando una vida.
Tara llegó primero, vestía sencillo, sin maquillaje extra, sin intención de dramatizar nada. Harvey llegó cinco minutos después.
Se saludaron con un gesto leve de cabeza, sin abrazos, sin reproches, el contacto era innecesario ya todo estaba decidido.
El abogado explicó lo evidente, separación de bienes, traspaso formal del restaurante y el bar, Renuncia a participaci