10.
KAYNE
Lo había sentido desde que el día comenzó: una inquietud, un fuego ardiendo en mi interior, algo agitándose, despertando con fuerza.
Él lo sentía. Desde la oscuridad de mi mente se levantaba, avanzaba al frente, sus ojos carmesí brillando, pero esta vez no era por sangre, no era por querer destruirlo todo como ha hecho desde que llegamos a la edad adulta.
No.
Es por ella.
Aurora.
Un nombre muy hermoso, digno de una Reina que aún no sabe que lo es.
Pero lo será; lo sabrá cuando ya esté en