—Es entre ellos, no te preocupes.
Natalie frunció los labios y asintió, —De acuerdo.
En el chalet, cuando Natalie quería proponerle ver una película juntos, sonó el teléfono de Leonardo.
Justo cuando contestó, una voz de pánico: —Señor Ramos, algo le ha sucedido a Nuño, ¿puede venir de inmediato?
Una hora después, llegaron al psiquiátrico.
Al ver a Nuño, con los ojos cerrados con fuerza y el rostro pálido, Leonardo dijo con indiferencia: —¿Qué ha pasado?
La enfermera se estremeció ante su fría m