Leonardo bajó los ojos y su voz se volvió fría, —Si no es él, los únicos sospechosos son los empleados del Hospital psiquiátrico Castle.
—¿Quieres ponerte en contacto con el hospital para preguntar?
—No, si llamo, podría alertar al asesino; esta vez no lo ha conseguido, vendrá otro día, tendremos que ser pacientes y esperar.
—Bueno, a Nuño casi lo matan incluso en el psiquiátrico. Tú también deberías tener más cuidado.
Leonardo asintió, su agarre al volante se tensó involuntariamente, —Bueno, no