—Ya que confías en mí, entregámela ahora mismo.
Pero Ernesto sacudió la cabeza: —No hay prisa, puedo dártela, pero no ahora. Te la entregaré cuando tu plan entre en acción.
Chloe frunció el ceño: —¿Cómo puedo garantizar su seguridad si no me la entregas?
—Te puedo prometer que está muy bien conmigo.
Chloe guardó silencio un momento, pero finalmente asintió: —De acuerdo, confío en ti una vez. Ahora estoy en contacto con el núcleo del equipo de Leonardo y, si quieres formar parte de mi plan, tiene