— ¿Ahora crees en mi sinceridad?
Álvaro guardó silencio un momento, y luego dijo despacio: —Debo verla a salvo antes de darte la Noche Fría.
Chloe se rio: —Álvaro, sabes que la iniciativa está ahora en mis manos, debes entregarme a Noche Fría primero y luego yo me encargaré de enviar a Nora al extranjero, de lo contrario, ni se te ocurra volver a verla.
Álvaro frunció el ceño: —No te creo.
—No tienes más opción.
Chloe puso cara de frío: —Si no me entregas Noche Fría, no me culpes si le pasa algo