—Claro que puedes, aunque hoy es la primera vez que te veo, siento que eres una persona muy agradable. ¡Será estupendo si puedes ser mi cuñada!
Al ver la expresión sincera de Mafresa, Olivia por fin respiró aliviada y su sonrisa se sinceró un poco.
—Me alegro mucho, a mí también me caíste bien al verte, al principio pensaba que eras una señorita inaccesible, no esperaba que tuvieras tan buen carácter.
—Todos necesitamos llevarnos un tiempo antes de saber cómo son.
—Sí, a partir de ahora somos am