Viendo el desconcierto en los ojos de Mafresa, Olivia apretó los dientes, no esperaba que Leonardo ni siquiera había informado a su hermana, ¡era obvio que no le importaba su prometida!
Apenas capaz de mantener la sonrisa, dijo: —Quizá esté demasiado ocupado en estos días y no tuvo tiempo de decírtelo, acabo de ir a verle y me enteré de tu regreso, así que he venido a buscarte sin avisarte.
Mafresa parpadeó con sonrisa, —Entendido, ya que eres la prometida de mi hermano, eres mi futura cuñada. ¡