Capítulo 191: Decisiones que pesan.
El reloj apenas marcaba media mañana cuando Isabella tomó el teléfono con la determinación que le faltó durante meses. Sentía el corazón pesado, la mente saturada de pensamientos que no la dejaban en paz. Había pasado días intentando convencerse de que todo lo que vivía con su jefe era un error, una locura que tarde o temprano iba a explotar, y ahora esa sensación se hacía insoportable.
Marcó el número de Victoria y esperó. Su voz al otro lado sonó cálida, como si la hubiera estado esperando.
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