El reloj marcaba la una en punto y el aroma del café recién hecho llenaba la cafetería de la empresa. Isabella estaba sentada en una mesa cerca de la ventana, con una bandeja casi intacta frente a ella. Jugaba con el tenedor, moviendo los granos de arroz sin interés alguno, mientras su mente divagaba entre la rutina de trabajo y los recuerdos que no quería despertar. Había intentado mantener la distancia emocional desde que empezó en aquel puesto, pero algo dentro de ella se agitaba cada vez qu