―"Selene, ¿dónde estás? ¿Acaso es algún tipo de juego? Cuando te vea me voy a vengar".
Selene ignoró el mensaje de parte de su esposo. Aquel era el sexto o séptimo enviado en el día, sin contar la infinidad de llamadas que había recibido de aquel. El hombre estaba desesperado. Selene se había desaparecido y su esposo, aquel que consideraba un completo tonto, no había podido dar con ella cuando, al parecer, en la empresa Perseus le habían negado la cita previa.
Algo que lo había hecho enojar de