Capítulo 152.
—Suéltala. Sólo estamos ayudando. La vas a matar. —replicó la mujer mayor y el agarre se aflojó, cuando la sangre volvió a emanar de sus heridas. Cada una de ella se había abierto con el esfuerzo.
Flora comenzó a toser desesperadamente, buscando recuperarse en el suelo, Kael por su parte intentó levantarse, pero no contaba con la condición para hacerlo. Su espalda golpeó la cama nuevamente, cerrando los ojos nuevamente.
Esos ojos dorados de nuevo al cerrar los ojos aparecían con una energía q