Capítulo 151.
Lina limpió su rostro y lanzó el cabello detrás de sus hombros, acomodó su abrigo y masajeó su cuello para dejar de sentir el dolor en esa zona, por haber estado tanto tiempo sentada en el mismo lugar y en la misma posición.
Empujó las puertas dobles y salió con la frente en alto y una energía diferente, que incluso los hombres que esperaban lo notaron.
—¿Es todo? —cuestionó mirando al sujeto que recibió su mano.
—Aún debe firmar algunos documentos por la mañana y recibir algo que preparó