Margaret
Cuando volví a abrir mis ojos, ya no estaba en el auto, sino siendo cargada por Nikolay.
—¿Dónde estamos? —pregunté aún medio dormida, sin molestarme en examinar el lugar en donde me encontraba.
—Avenida quinta. Tengo una propiedad aquí, además de que tengo unos negocios que atender.
—¿Cuándo regresaremos?
—Cuándo localice y mate a quien sea que ordenó el ataque —respondió con simpleza, aunque parecía que me estaba ocultando algo.
Tenía sentido lo que decía de todos modos.
—Sé que quie