Margaret
La semana de vacaciones me había caído de maravilla, había disfrutado con Katia y su amiga Kate, ambas eran muy divertidas y me la pasé bien, pero estaba extrañando a Nikolay como una loca.
—Margo, deja ese celular —me regañó Katia, mirándome con reproche—. De seguro está bien, sólo relájate y disfruta.
Intenté hacerle caso, pero no salía de mi mente la idea de que estaba en un inminente peligro, aunque trataba de apartarlo de mi mente, porque no quería parecer una paranoica. Es decir,